La lluvia no frenó la jornada. En Paz de Ariporo, 23 unidades productivas de cinco municipios de Casanare se reunieron en el Encuentro Popular de Economías para la Vida, una apuesta por fortalecer el trabajo comunitario y abrir caminos reales de ingreso para las familias.
El mensaje fue claro: la economía popular no es solo un discurso, sino una práctica que ya se está moviendo en el territorio.
Una red que empieza a tomar forma
Desde asociaciones campesinas hasta iniciativas de víctimas del conflicto, el encuentro reunió experiencias que, aunque diversas, comparten una misma lógica: producir desde lo local y sostenerse colectivamente.
Entre ellas estuvieron organizaciones como ASOCAMDELPAUTO, FANAPAZ y asociaciones de porcicultores, que hoy buscan consolidarse no solo como proyectos productivos, sino como redes económicas con capacidad de crecer.
Más que asistencia: economía en movimiento
El evento, liderado por Prosperidad Social, no se limitó a la exhibición. También articuló entidades como el SENA, ICBF, Agencia Nacional de Tierras y la Unidad para las Víctimas, conectando formación, apoyo institucional y oportunidades de comercialización en un mismo espacio.




Esto marca una diferencia importante: no se trata únicamente de ayudas, sino de construir condiciones para que estas iniciativas se sostengan en el tiempo.
El dato político detrás
Durante la jornada se evidenció un crecimiento en la cobertura de programas sociales en el municipio, pasando de cerca de 1.600 a casi 3.600 beneficiarios. Este aumento refleja una mayor presencia institucional, pero también una apuesta por llevar la política social hacia el terreno productivo.
El fondo: una economía que se organiza
Lo ocurrido en Paz de Ariporo va más allá de un evento puntual. Es una señal de cómo, incluso en condiciones adversas, las comunidades siguen apostando por formas propias de sustento, articulándose y generando alternativas frente a modelos económicos más concentrados. Cuando la economía nace desde el territorio, no solo produce ingresos: también construye autonomía.
