Mientras la mayoría de los yopaleños dice estar satisfecha con su calidad de vida, más de la mitad considera que la ciudad va por mal camino. Esa es la principal contradicción que revela la más reciente Encuesta de Percepción Ciudadana de Yopal Cómo Vamos, un estudio que mide cómo sienten los habitantes el rumbo de la capital casanareña.
Los resultados muestran una ciudad que funciona en lo básico, pero que genera dudas cuando se piensa en lo que viene.
Una ciudad que responde en lo cotidiano

El estudio, realizado entre noviembre y diciembre de 2025 con 502 encuestas en las siete comunas urbanas, recoge la percepción de una muestra representativa de una población estimada en cerca de 120 mil habitantes mayores de edad en Yopal.
Los resultados indican que el 72,6% de los ciudadanos se siente satisfecho con vivir en la ciudad. A esto se suma un 59,5% que expresa orgullo por Yopal y un 72,7% que reporta un estado positivo de salud mental.
En servicios públicos, los indicadores también son favorables: el suministro de gas alcanza un 84% de satisfacción, la energía un 74,2% y el agua un 71,4%. En educación, los docentes son bien valorados (67,1%), lo que refuerza la percepción de estabilidad en aspectos clave del día a día.
En términos simples: Yopal no es una ciudad colapsada. Sus bases funcionan.
Pero algo no cuadra: el futuro genera desconfianza

Fuente: Yopal Cómo Vamos 2025.
A pesar de estos indicadores positivos, el 52% de los encuestados considera que la ciudad va por mal camino. Este dato rompe la lógica y obliga a mirar más allá de la superficie.
La percepción de inseguridad es uno de los factores más fuertes: casi la mitad de los ciudadanos (48,5%) siente que Yopal es insegura. A esto se suma la dificultad para encontrar empleo (40%) y las barreras para emprender (29,9%), lo que golpea directamente las expectativas de progreso.
También hay señales de alerta en servicios sociales. Un 33,3% manifiesta insatisfacción con la atención en salud, mientras que problemas como el acoso escolar (35,6%) aparecen como preocupaciones relevantes.
Una ciudad estable, pero estancada
La encuesta no muestra una crisis visible, pero sí una tensión más profunda: los yopaleños sienten que viven relativamente bien, pero no ven claro hacia dónde va la ciudad.
Ese tipo de percepción suele aparecer cuando las condiciones básicas están cubiertas, pero las oportunidades de crecimiento, seguridad y confianza institucional no avanzan al mismo ritmo.
En otras palabras, Yopal no está cayendo, pero tampoco está despegando.
Infraestructura y conectividad: el rezago silencioso
Entre los puntos más críticos aparece el acceso a internet, con un 26,2% de insatisfacción, además de problemas en alcantarillado (19,4%) y servicio de aseo (17,9%).
Estos elementos, aunque menos visibles que la seguridad o el empleo, terminan afectando la competitividad de la ciudad y las posibilidades reales de desarrollo, especialmente en una economía cada vez más digital.
Fortalezas y retos: una ciudad que avanza, pero con frenos claros
El propio informe sintetiza los resultados en dos caras. Por un lado, destaca fortalezas en bienestar y calidad de vida, con altos niveles de satisfacción, buena percepción de salud mental y un entorno educativo y de servicios públicos relativamente sólido.
Por otro, advierte retos estructurales que siguen sin resolverse. La inseguridad, las dificultades para acceder a empleo, la percepción negativa sobre el rumbo de la ciudad y las fallas en servicios clave como salud e internet aparecen como factores que limitan el desarrollo.
Más que una ciudad en crisis, los resultados dibujan un territorio en equilibrio inestable: con bases que funcionan, pero con problemas que impiden avanzar con mayor confianza.
