La temporada decembrina ya deja un incremento preocupante en las lesiones por pólvora en Casanare. De acuerdo con el más reciente reporte de vigilancia en salud pública, seis personas han resultado lesionadas entre el 1 y el 14 de diciembre de 2025, cifra que representa un aumento del 100% frente al mismo periodo de la temporada anterior, cuando se habían registrado tres casos.
El balance hace parte del Período de Vigilancia Intensificada 2025–2026, que se extenderá hasta el 17 de enero, y busca monitorear de manera permanente los eventos asociados al uso de pólvora pirotécnica, así como intoxicaciones por fósforo blanco y licor adulterado con metanol.

Yopal concentra la mayoría de los casos
Según la información consolidada, cuatro de los seis casos se han registrado en Yopal, mientras que Maní y Tauramena reportan un caso cada uno. Las edades de las personas lesionadas oscilan entre los 8 y los 35 años, incluyendo una niña de 8 años, lo que vuelve a poner en evidencia el riesgo que representa la pólvora para menores de edad.
Cinco de los lesionados son hombres y uno corresponde a sexo femenino. Dos de los casos requirieron hospitalización, uno de ellos un menor de 11 años.
Voladores y totes, los artefactos más frecuentes
El análisis de los eventos muestra que los voladores y los totes continúan siendo los artefactos pirotécnicos más asociados a las lesiones. En cinco de los seis casos se presentaron quemaduras, principalmente de primer y segundo grado, con extensiones menores o iguales al 5%. Un caso registrado en Tauramena presentó una afectación mayor, con una extensión entre el 6% y el 14%.
Además de las quemaduras, se reportaron laceraciones y contusiones en la mayoría de los eventos. En tres de los seis casos, las personas lesionadas se encontraban bajo los efectos del alcohol, factor que se repite como una de las principales causas de riesgo durante estas fechas.
Manipulación directa, el mayor factor de riesgo
La mayoría de los incidentes ocurrieron durante la manipulación directa de la pólvora, tanto en viviendas como en vía pública. Incluso uno de los casos corresponde a una persona que resultó lesionada mientras actuaba como observador, lo que evidencia que estar cerca de estos artefactos también implica peligro.
Las autoridades de salud reiteran que ningún artefacto pirotécnico es seguro, y que el riesgo aumenta cuando se combinan pólvora y consumo de alcohol.
Llamado urgente a la prevención en Navidad y fin de año
Ante este panorama, el llamado es a priorizar la vida durante las celebraciones decembrinas. La pólvora continúa dejando lesionados en el departamento y las cifras podrían aumentar si no se adoptan medidas responsables.
Las recomendaciones son claras: evitar que niños, niñas y adolescentes manipulen pólvora, no almacenar estos elementos en viviendas, no usarlos bajo efectos del alcohol y acudir de inmediato a los servicios de urgencias ante cualquier accidente, incluso si la lesión parece leve.
La consigna sigue vigente:
“La vida es primero. La pólvora no es un juego.”
