El Sistema de Gestión del Riesgo de Desastres, liderado por el gobernador César Ortiz Zorro y el alcalde Marco Tulio Ruiz, detalló las acciones ejecutadas tras el incendio que destruyó 17 viviendas en el sector Mi Nueva Esperanza de Yopal, el 22 de marzo.
Respuesta inmediata
Control del incendio:
La intervención rápida de Bomberos evitó que el fuego se extendiera a más viviendas.
Evaluación inicial:
Se caracterizaron las familias afectadas y se realizó un análisis de daños y necesidades.
Coordinación institucional:
Se activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) para articular ayudas.
Ayuda humanitaria y alojamiento
Primeras ayudas:
Entrega de 13 láminas de zinc por familia, mercados, kits de aseo, cama y polisombra en las primeras 24 horas.
Refugio temporal:
Adecuación de carpas para familias sin red de apoyo, garantizando un techo seguro durante la noche del siniestro.
Alimentación:
Desayunos y almuerzos comunitarios para los damnificados.
Limpieza y reconstrucción
Remoción de escombros: Asignación de dos volquetas para retirar los restos del incendio.
Campaña solidaria:
Bajo el lema “Renace La Esperanza”, se recolectaron donaciones de ropa, calzado, utensilios, materiales de construcción y kits escolares.
Brigadas de salud:
Jornadas médicas con atención psicológica, odontológica y general para los afectados.
Justicia y apoyo emocional
Captura del responsable: Las autoridades detuvieron al presunto pirómano que causó el incendio.
Espacios de esparcimiento:
Jornadas recreativas para niños y adultos mayores, enfocadas en aliviar el impacto emocional.
Resiliencia y reconocimientos
Reconstrucción comunitaria:
Las familias, con acompañamiento institucional, reconstruyen sus viviendas con mejores materiales. “Cambiamos casas de madera por ladrillo y platos de pasta por porcelana”, señaló Javier Pérez, líder del asentamiento.
Autoridades destacan labor conjunta
Guillermo Velandia, director de Gestión del Riesgo en Casanare, resaltó el papel de los medios de comunicación y la solidaridad ciudadana: “Devolvieron la esperanza a 22 familias vulnerables”.
Conclusión:
El trabajo articulado entre comunidad, organismos de socorro y entidades gubernamentales demostró que “en medio de la tragedia, hubo bendiciones”, como lo expresaron los afectados.
