La Fiscalía General de la Nación logró que un juez de conocimiento condenara mediante preacuerdo a Carlos Alberto Rivas Blanco por su responsabilidad en el delito de acto sexual violento agravado, tras los hechos ocurridos el 25 de junio en un hotel de Yopal.
De acuerdo con la investigación, Rivas Blanco concertó un encuentro íntimo con la víctima en el establecimiento hotelero. Luego, cuando ella intentó retirarse, el procesado la intimidó con un arma cortopunzante y la agredió sexualmente. Las pruebas presentadas permitieron vincularlo con cargos de agresión sexual agravada.
La sentencia impone una pena de 10 años y 4 meses de prisión, a cumplirse en un establecimiento carcelario. Además, quedó inhabilitado para ejercer derechos y funciones públicas por el mismo periodo. Esta decisión es de primera instancia, por lo que están abiertos los recursos de ley.



Antecedentes del caso
En julio de 2025 a Rivas Blanco lo capturaron en flagrancia ya que su víctima logró huir del lugar y pedir ayuda a las autoridades. Durante el procedimiento incautaron el arma cortopunzante que habría utilizadó en la intimidación.
La imputación de cargos aceptada por Rivas Blanco en la audiencia preliminar abrió paso al preacuerdo con la Fiscalía, lo que finalmente permitió la sentencia condenatoria ahora conocida.
